Con profunda tristeza, recibimos la noticia del fallecimiento del Papa Francisco, líder espiritual de la Iglesia Católica y figura clave en el mundo contemporáneo por su mensaje de cercanía, humildad y compromiso con los más vulnerables.
Desde el Colegio Maristas de Luján nos unimos en oración por su alma y agradecemos su legado: una Iglesia abierta, en salida, que puso en el centro a los descartados, que habló sin miedo del perdón, del amor y de la fraternidad entre pueblos y religiones.
El ejemplo de Francisco nos compromete a seguir sembrando justicia, diálogo y misericordia desde nuestro rol educativo. Que su luz siga iluminando el camino de millones, especialmente de nuestros jóvenes.
